La entrevista: Ismael y Mohamed
Marruecos es mi país pero España me gusta mucho.
Mohammed e Ismael se conocen desde que tenían cinco años. Y ya hace cinco más que asisten al Centro Abierto de la Fundació Salut Alta. Mohammed siempre tiene la sonrisa en la cara y la expresión de un niño bastante espabilado; Ismael, con unos ojos grandes y verdes, expresa con la mirada mucho más que con las palabras. Ambos tienen un país de origen común, aunque sus vivencias han sido muy diferentes. Mohammed llegó de Marruecos con la madre e Ismael, a pesar de ser badalonés, tiene sangre árabe y, de muy pequeño , estuvo viviendo un año y medio en Tánger.
¿Cuál es vuestra historia?
MOHAMMED – Llegué con mi madre por motivos de salud. Sólo vinimos mi madre y yo y en Tánger se quedaron mi padre y mi hermano mayor y un montón de tíos y primos.
ISMAEL – Yo he nacido en Badalona, en Can Ruti. Soy el mayor de cuatro hermanos y mi padre es de Tánger y mi madre de Badalona. (Ríen los dos al comprobar la coincidencia del lugar de origen de los padres)
Entonces, Ismael , ¿tú no eres árabe pero si musulmán? Abre los enormes ojos verdes y pone cara de no entender. Cuando le cuento, sonríe y dice: ¡Ah !, ¡Vale! Si …
Ambos tenéis dos lugares en común, Tánger y Badalona. Decidme, cómo veis uno y otro.
MOHAMMED – Marruecos es mi país pero España me gusta mucho porque aquí tengo la cura a mi enfermedad. Me gustan mucho los médicos, la Torre AGBAR, la Plaza España, El Carrefour (no podemos evitar reír los tres), el cole y la Fundación.
ISMAEL – Fui a Marruecos cuando tenía dos años y medio y recuerdo a mi abuelo «taxero» por las fotos que tengo en casa subido a su taxi. (río de nuevo… y él también cuando le digo que la palabra correcta es «taxista»)
MOHAMMED – Ah ! Y el Mc Donalds y Diagonal Mar y… todos los centros comerciales de la comarca!
Volveríais a Marruecos?
Se miran los dos… sonríen de nuevo con una complicidad que delata los años que hace que se conocen y la buena relación que tienen y, finalmente, con un montón de dudas responden: No… para siempre, tal vez no.
¿Qué recuerdos tenéis de Marruecos?
MOHAMMED – Hace dos años de la última vez que fue y tiene recuerdos fuerza vivos. Recuerdo muchas casas: la de la abuela, los tíos… Viví en muchas casas pero recuerdo mucho un piso en el que viví, de un edificio de 30 y pico plantas de altura…
Ambos empiezan a hablar de los pisos tan y tan altos que hay en Tánger. Comienzan diciendo que hay edificios de 22 plantas pero terminan con el consenso de que incluso llegan a las 40 y pico de plantas… La perspectiva de un niño siempre es especialmente diferente.
ISMAEL – Yo recuerdo una subida al lado de casa con una tienda de «chuches» y la casa de mi abuelo de seis pisos!
Si Mohammed no para de hablar, Ismael habla con los ojos pero con la misma intensidad.
¡Habladme de vuestros mejores amigos!
MOHAMMED – (Con su habitual sentido del humor y con la sonrisa pícara en la cara responde convencido) No hay espacio suficiente para apuntar mis amigos! (Se lo piensa durante un rato…) Paco del cole, que su prima es la Toñi Amador de la Voz Kids, (continúa pensando porque tiene dificultades para seleccionar los mejores amigos), Carlos, también del cole y que es de… ¿qué descubrió Cristóbal Colón?
América. Pues de allí, ¡es de América! (Ríen los dos) Y en el Centro Abierto mis mejores amigos son Jose, Antonio y… (hace un silencio misterioso) ¡Ismael! (Empiezan a reír los dos)
ISMAEL – Del cole Andreu y el Joel y, después, el Mohammed (su compañero de entrevista) y mi primo Jose.
Y en casa, ¿qué coméis?
MOHAMMED – Mi madre cada sábado hace couscous, también tajín, macarrones y espaguetis. ¿Y canelones? Pone cara de no saber qué son. Le enseño una foto y dice: ¡Ah si! Están buenísimos! Sobre todo la bechamel, ¿sabes qué es? (Comienzo a reír) Mi madre les hace y están buenísimos!
ISMAEL – Una vez mi madre compró canelones de atún y le salieron algunos de carne pero ella los compró de atún. (Insiste) Yo como couscous cuando una amiga de mi madre nos da. Mi madre no sabe hacer y su amiga le debe dar la receta. ¡Macarrones si que hace!
Decidme, ¿cuál ha sido la bronca más grande que os habéis ganado?
MOHAMMED – No la conozco! (Río) Ah, sí… ¡Muchas! Las más grandes son las de mi madre cuando suspendo las notas de Navidad y de verano y a veces me castiga…
ISMAEL – Mi madre me castiga una semana sin móvil…
MOHAMMED – Y sin ordenador, sin Play y no me habla durante todo el día y se queda así. (Pone «morritos» y cara de enfadado)
ISMAEL – Cuando, sin querer, hace poco me peleé con el Bilal (su hermano menor) lo cogí y se enganchó con su diente en el agujero de la camiseta que el perro del primo Jose me había hecho. Cuando le tiré hacia atrás, el diente se le cayó. (río mucho!) «quedado mellao, y luego no «moló» porque cogió el palo y me pego». Mi madre me regañó por el del diente. Empezamos a reír los tres de manera bastante descontrolada!
¿Un secreto que habéis guardado durante mucho tiempo?
MOHAMMED – Yo no lo diré… es muy privado, «tope secreto» y me da vergüenza decirlo. Pero el Paco, el Imrane y Jose lo saben.
ISMAEL – Yo también lo sé pero ya no lo recuerdo… Yo tampoco te diré mi secreto, porque tampoco me acuerdo. Lo tengo escrito en mi casa! Parecen, ambos, una pareja cómica…
Va, por último, un chiste cada uno.
MOHAMMED – «Esto es Jaimito que va en un barco y viene a un señor inglés muy lejos que se está ahogando. El inglés le dice: Help! Help! Jaimito le dice: ¡No, lo siento, no tengo hielo, tengo champú!»
ISMAEL – «¿ Qué le dice un árbol a otro? » No, no. Ah ! Si , si… «¿ Qué le dice un árbol a otro? ¡Qué pasa tronco!»
Y así, con unas buenas risas, acabamos la entrevista. Me quedo con la complicidad, el buen humor y la espontaneidad de los dos. Realmente, ¡son muy divertidos!
América. Pues de allí, ¡es de América! (Ríen los dos) Y en el Centro Abierto mis mejores amigos son Jose, Antonio y… (hace un silencio misterioso) ¡Ismael! (Empiezan a reír los dos)