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Lo que vivimos no es normal. Lo que pedimos no es extraordinario

Ante las próximas elecciones municipales del 26 de mayo, las entidades sociales vinculadas a la Compañía de Jesús de Cataluña presentamos un conjunto de propuestas urgentes para mejorar la situación de las personas más vulnerables.

Reivindicamos medidas para garantizar el derecho a la vivienda, el refuerzo de los servicios sociales de atención primaria y del papel de los equipamientos públicos como espacios de promoción de la vida social y comunitaria.

Estas entidades que acompañamos, atendemos y defendemos los derechos de muchas personas de nuestros barrios y ciudades hemos recogido en un documento titulado: “Lo que vivimos no es normal. Lo que pedimos no es extraordinario”, una serie de propuestas para denunciar hasta qué punto la precariedad y la desprotección de muchas familias y personas se está convirtiendo en un elemento inaceptable de nuestra cotidianidad.

La salida de la crisis económica y financiera se ha hecho a un precio muy elevado. La polarización social cada vez más grande está configurando una sociedad donde la pobreza se hace cada vez más extensa y más profunda. Nos preocupa especialmente una dinámica de normalización de esta pobreza que está malogrando las condiciones materiales de vida y las relaciones personales y vecinales, generando la competencia por unos recursos cada vez más escasos.

Es por ello que, ante la celebración de las elecciones municipales del próximo 26 de mayo, queremos alertar a los responsables políticos y la opinión pública sobre esta situación, poniendo sobre la mesa una serie de propuestas que deberían centrar la acción del gobierno local los próximos años. No son propuestas extraordinarias ni que supongan gastos inalcanzables, pero sí que contribuirían a mejorar la vida de las personas, sobre todo de las más vulnerables.

Las propuestas están agrupadas en tres ejes:

1. La vivienda

El tratamiento de la vivienda como un mercado más, sometido a la oferta y la demanda, está provocando la exclusión de una buena parte de la población que no puede acceder. Especialmente vulnerables a esta exclusión son muchos niños/as y adolescentes.

Alquileres abusivos (en ciudades como Badalona el precio del alquiler ha subido la última legislatura un 32,06%); sobrecargas, desalojos invisibles, vivienda insegura e infraviviendas… son solo algunas de las problemáticas recogidas en el documento. Ante esta realidad la propuesta entre otras medidas urgentes es: el incremento sustancial de un parque público de viviendas en régimen de alquiler de uso social o el establecimiento de un protocolo municipal en situaciones de emergencia que sea de carácter garantista y efectivo, y que evite que ninguna persona menor de edad pueda quedarse sin un hogar donde vivir.

2. Servicios Sociales

El documento denuncia la actual situación de sobresaturación de los servicios sociales básicos de atención primaria, una situación que se ha traducido en un tiempo de espera de 4 a 8 semanas para una primera cita en algunos barrios del Área Metropolitana de Barcelona donde tenemos implementación.

Desde las entidades se proponen medidas nada “extraordinarias” como la sustitución de las bajas de manera inmediata, o el establecimiento de una criba en la primera acogida, para reducir el tiempo de espera de la primera entrevista, sobre todo cuando se trata de situaciones de emergencia. En este mismo capítulo se propone también el refuerzo de los equipos dotándolos de más recursos y presupuesto.

3. Urbanismo y equipamientos públicos

Este es uno de los elementos más importantes de las competencias municipales y su cura permite garantizar una calidad de vida sobre todo de aquellos colectivos (por ejemplo los jóvenes o las personas mayores) que lo usan más.

Para mejorar estos espacios se proponen medidas como sustituir los elementos de la arquitectura urbanística de carácter discriminatorio (bancos públicos individuales, fuentes cerradas o elementos punzantes) por otros inclusivos para todas las edades.

Propuestas específicas para cada municipio

De estos tres grandes ejes, el documento recoge una serie de propuestas específicas para los barrios y municipios donde trabajan las entidades sociales de la Compañía de Jesús.

La idea es presentar estas propuestas durante los próximos días a los candidatos a las elecciones municipales para que las incluyan en sus programas para la próxima legislatura.

Entidades del sector social de la Compañía de Jesús en Cataluña

El Sector Social de la Compañía de Jesus en Cataluña está conformado por: Arrels Sant Ignasi (Lleida), Fundació Carles Blanch - Centre Sant Jaume (Badalona), Entrecultures Barcelona, Fundació Salut Alta (Badalona), Fundació Lluís Espinal - Cristianisme i Justícia (Barcelona), Fundació Migra Studium (Barcelona) i Fundació La Vinya (L’Hospitalet de Llobregat).

Estas entidades acogen, atienden y acompañan a 13.500 personas, mediante 45 proyectos ubicados en 4 ciudades: Badalona, Barcelona, L’Hospitalet de Llobregat y Lleida. El grupo humano que sostiene toda esta acción social y educativa consta de 850 personas voluntarias y más de 100 profesionales.